Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Ciencia y artes

¿El tamaño importa?

  En la siguiente entrada voy a hablar de las siguientes dos obras: La Gioconda, de Leonardo Da Vinci y la Virgen de Medjugorje (en Bosnia-Herzegovina). La elección de estas obras reside, por un lado, en el contexto bajo el cual a día de hoy, son las dos primeras obras que se me vienen a la cabeza cuando se me pregunta por esta cuestión. Cierto es que existen obras más icónicas, que me han gustado más, que me han impresionado más, que me han incluso marcado más. Me considero una persona más cercana a la música como representación del arte que a otras manifestaciones de ésta. Sin embargo, estas dos comparten algo significativo, a pesar de no tener nada que ver entre ellas (a priori). Voy a hablar de prejuicios, de marketing y de su poder en el arte. La primera de las obras, La Gioconda, es una pintura ampliamente conocida. Se trata de una de las obras más icónicas de Leonardo Da Vinci. Detrás de esta obra existen numerosas interpretaciones acerca del significado de la sonrisa qu...

La comunicación del arte y el arte de comunicar

El arte como lenguaje El arte posee características del lenguaje, pero se trata de un concepto asemántico (es decir, que no tiene un significado único y concreto). El arte es susceptible a la interpretación y está cargado de connotación subjetiva como pueden ser las emociones, impresiones, vivencias o ideas.   Arte y lenguaje no son lo mismo, por lo que no se pueden confundir -        Arte = las emociones, impresiones, vivencias o ideas (subjetivo - significativo) -        Lenguaje = palabras con significado semántico (objetivo) Sin embargo, el arte, al igual que el lenguaje, es capaz de COMUNICAR . En este sentido, se puede hacer la comparación entre las dos disciplinas.   La música como sistema de comunicación Aunque arte y lenguaje no deban confundirse, resulta posible vincular la música con el lenguaje, puesto que posee los elementos que el lenguaje tiene: -       ...

Proporción y belleza

  Lo que actualmente se entiende bello puede distar mucho de lo que hace una época no tan lejana se consideraba como tal. No cabe duda de que la belleza es algo subjetivo. Sin embargo, parece existir una serie de patrones sobre los cuales un grupo de personas de una misma sociedad suele coincidir en que algo es estético o bello. Estos patrones forman parte de lo que conocemos como canon de belleza y está ligado al contexto social e histórico en el que nos encontremos. Cuando se trata de objetivar o analizar desde una perspectiva científica una cuestión subjetiva, surge la necesidad de cuantificarla de alguna forma o, al menos, se abandona cierta subjetividad parametrizándola en función de una serie de cualidades que debería tener. Por ejemplo, el número áureo, presente tanto en la naturaleza como en el arte, como los que podemos encontrar en la Gioconda de Leonardo Da Vinci (siglo XVI) o el Partenón en Atenas (Siglo V a.C.). Lo mismo ocurre con la filosofía. Cuando el ser humano...

Las esferas musicales y el ser humano

  Cuando escuchamos un determinado sonido, por lo general, nos resulta sencillo discernir lo que consideramos música de lo que nos molesta y llamamos ruido. Desde el punto de vista de la física, esta distinción se hace entorno a la periodicidad que presenta o de la que carece dicho sonido. Existen otras magnitudes físicas que objetivan algunas de las propiedades que tienen los sonidos, como pueden ser el volumen (amplitud de la onda), el tono (la frecuencia) o el timbre (la forma de la onda). En las próximas líneas, se va a reflexionar sobre tres propiedades de la música (melodía, ritmo y armonía) y su relación con las denominadas esferas del ser humano. Las esferas del ser humano hacen referencia a tres cualidades que presentan las personas que, combinadas de una forma diferente en cada una de ellas, podrían ser interpretadas como una definición de su personalidad o la forma de interaccionar con el entorno. Cuando escuchamos música, lo primero que nos llama la atención suele s...

Midiendo y objetivando la música

https://drive.google.com/file/d/14pPwoX5iKl7p7luIKkDx-X6hd5nWruK1/view?usp=sharing

Oír y escuchar

  En el año 2006 la prestigiosa revista de humor científico Annals of Improbable Research (AIR)   tuvo a bien otorgar el Ig Nobel de la Paz a Howard Stapleton por inventar “un repelente electromagnético de adolescentes, pero no de adultos”. Se trata de un dispositivo que emite un sonido a una frecuencia entre 16 y 18,5 kilohertz y que, por lo tanto, perciben los adolescentes, pero no los adultos. En esencia, se basa en un fenómeno conocido como presbiacusia, que consiste en una pérdida progresiva de la capacidad auditiva a consecuencia de la edad. Si te atreves, puedes probar suerte en el siguiente enlace: https://cdn.20m.es/adj/2006/09/28/288.mp3 En un giro inesperado de los acontecimientos, la juventud encontró una manera de revertir el agravio: utilizar dicho sonido como tono de llamadas y mensajes en sus teléfonos móviles. De esa manera consiguen evitar, con más o menos garantías, que los adultos de su entorno lo perciban, entre ellos el profesorado, gremio al cual per...